Supremo Consejo Colombiano del Grado 33. Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Francmasonería

Legitimidad Masónica














Página Principal | Saludo del Soberano Gran Comendador | R.: E.: A.: A.: | Supremo Consejo | Legitimidad Masónica | Declaración de Principios | Grados del Rito Escocés | Links





A PROPÓSITO DE LA LEGITIMIDAD MASÓNICA

Últimamente se ha venido ha blando de - coqueteos- de acerca miento de personas que conforman Logias y Grandes Logias, apoyadas las primeras y creadas las segundas por el antiguo Supremo Consejo del Grado 33 de nuestro país, con algunos Hermanos de las Grandes Logias Regulares.

Hay miembros de esos cuerpos ilegítimos que andan muy preocupados por el arrincona miento y el desconocimiento que padecen, por parte de todos los masones regulares del mundo. Los directivos de la -Gran Logia- (Irregular) que funciona en Barranquilla, por ejemplo, han intentado obtener el reconocimiento internacional y siempre, en forma unánime, se han tropezado con el contundente argumento de no poder ser escuchados debido a que en Barranquilla existe una Gran Logia regular, con la que mantienen relaciones de amistad y reconocimiento. Y lo han hecho en forma tan candorosa, sin caer en cuenta que toda respuesta en ese sentido viene con copia a la Gran Logia regular que detenta la jurisdicción donde ellos también se reúnen.

Ante ese aislamiento, han surgido algunas propuestas formuladas de manera indirecta que llevan el sello velado de la persona que comanda el antiguo Supremo Consejo, ya que deliberadamente se omite el análisis de la cuestión de la regularidad y de la legitimidad.

Por ejemplo, algunos han discurrido en lo que puede interpretarse como una propuesta de -borrón y cuente nueva-, planteando que si el asunto que nos distancia se relaciona con el escocismo, se podría pensar en una unión en el simbolismo y que cada parte involucrada siga con su propio Supremo Consejo del Grado 33. Ya en Lausana, Suiza, en la última reunión de Soberanos Grandes Comendadores, celebrada a mediados del año de 1.995, hubo un intento de acercamiento con nuestro Soberano Gran Comendador, de parte de la persona que comanda el antiguo Supremo Consejo, quien ignorando por completo una cuestión tan vital como la regularidad masónica en el Simbolismo, intentó embaucar a los demás Soberanos Grandes Comendadores, presentándose como una persona desprovista de todo interés personal, manifestando que deseaba la unión en Colombia a nivel del Escocismo, que renunciaba a su jefatura, cediéndole el puesto a nuestro Soberano Gran Comendador y quedando él militando dentro del Supremo Consejo, no del nuestro sino del antiguo, hasta un cierto tiempo, cuando debía retirarse por la puerta grande de manera honorable. Así planteó la unión, proponiendo además, que el cargo de Soberano Gran Comendador se alternara entre las dos tenencias aparentemente enfrentadas en la actualidad, por un determinado tiempo, en el evento de que la unión se efectuara.

Por supuesto, el nuevo Supremo Consejo Colombiano del Grado 33, recién creado legítimamente, debía abatir columnas. La firmeza de nuestra delegación, encabezada por nuestro Soberano Gran Comendador, en la defensa de la regularidad masónica en el Simbolismo fue ejemplar, a tal punto que lo que pudo parecer en ese momento una posición intransigente de su parte, lo que generó fue la admiración de los demás Soberanos Grandes Comendadores, puesto que el planteamiento central es que en Colombia no puede haber unión a nivel escocista si los que conforman el antiguo supremo consejo no gozan de regularidad en el Simbolismo, máxime si habiendo sido expulsados de las Grandes Logias Regulares del país, se encuentran aglutinados en cuerpos espurios creados por el Supremo Consejo antiguo. La prueba está en que, habiendo acudido nuestro representante por primera vez a esa reunión de Soberanos Grandes Comendadores como observador, hoy, a escasos tres años de haber tenido lugar esa reunión, nuestro Supremo Consejo ha sido reconocido por veinticuatro países que aglutinan más del ochenta por ciento de la población escocista del planeta y nuestro Soberano Gran Comendador asiste ahora por derecho propio como delegado del Escocismo colombiano a las reuniones de los Soberanos Grandes Comendadores y ocupando el sitial dejado por el representante del Supremo Consejo antiguo.
De modo que cualquier planteamiento que se haga alrededor de esta temática estará ligado indefectiblemente a la cuestión de la legitimidad y de la regularidad. Quien quiera que con buena voluntad toque las puertas de nuestros templos en pos de lograr un acerca miento entre los masones regulares y los no regulares, bienvenido sea, siempre y cuando lo formule con la manifestación de un reconocimiento sincero de la autoridad de las Grandes Logias regulares y, en materia escocista, con la aceptación de la Declaración de Principios del Supremo Consejo Colombiano del Grado 33, aprobada en la ciudad de Bucaramanga el día 16 de Marzo de 1.996.

FELIPE ROYET GONZÁLEZ, 33° -
Escrito en el año 1999




























































compasa.gif

Supremo Consejo Colombiano del Grado 33 Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Francmasonería.
Milton Arrieta López 18° Webmaster

image104.gif